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Año escolar 2022: qué arriesgan los apoderados que no envíen a sus hijos a clases

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A mediados de noviembre, el ministro de Educación, Raúl Figueroa, anunció que los establecimientos educacionales deberán volver a funcionar como lo hacían antes de la pandemia de Covid-19.

Desde principios de marzo de 2020 la realidad de la educación cambió, los profesores, apoderados y alumnos se debieron adaptar a las clases online, en un inicio y luego, desde este año, a la llamada modalidad híbrida. Todo en un contexto en el cual los estudiantes asistían a estas clases en línea, o voluntariamente de manera presencial, entendiendo que no todos los alumnos tenían las condiciones para conectarse eficientemente a través de Internet, sobre todo en las zonas rurales.

Pero la campaña de vacunación, que mantiene a la población desde los tres años con menos riesgo de enfermar gravemente con el virus, estableció un nuevo panorama, por lo cual desde el próximo año volverán las exigencias prepandémicas en materia educativa. Anuncio que el ministro de educación, Raúl Figueroa, hizo a mediados de noviembre.

Esto quiere decir que la asistencia a clases dejará de ser voluntaria y tampoco se continuará con las modalidades online o mixta, por lo que los alumnos que no lleguen a las aulas el próximo año podrían incluso repetir de curso si no cumplen con un mínimo de asistencia, a no ser que esta esté bien justificada.

Así lo recordó Claudio Oyarzún, seremi de Educación, quien aclaró que “la regla dice que se requiere de un 85% de asistencia, esa es la regla de un año normal que, por razones obvias, no se ha aplicado durante los últimos dos años, sin embargo, si un alumno acredita fundadamente cuál fue la causa que lo llevó a una inasistencia mayor, por supuesto que no incurre en una causal de repitencia. Pero distinto es un alumno que no teniendo esa condición deje de ir a clases”.

La vuelta a las aulas es importante para el proceso educativo indicó Oyarzún, “en unos años tan complejos de pandemia, retomar la presencialidad es clave para que los procesos continuos de aprendizaje no se vean afectados y no asistir a clases obstaculizará la recuperación de los contenidos”.

Pero, aparte de la repitencia para los alumnos ¿los padres se exponen a algún tipo de castigo si deciden no enviar a sus hijos a clases?

De acuerdo a la ley 20.370 “la educación es un derecho de todas las personas. Corresponde preferentemente a los padres el derecho y el deber de educar a sus hijos; al Estado, el deber de otorgar especial protección al ejercicio de este derecho y, en general, a la comunidad, el deber de contribuir al desarrollo y perfeccionamiento de la educación”.

La misma norma establece también que “la educación básica y la educación media son obligatorias, debiendo el Estado financiar un sistema gratuito destinado a asegurar el acceso a ellas de toda la población, así como generar las condiciones para la permanencia en el mismo de conformidad a la ley”.

Julián González Mallea, director regional de la Superintendencia de Educación de Coquimbo, sostuvo que “la Superintendencia de Educación no tiene facultades para sancionar a los padres o apoderados que no quieran enviar a sus hijos o pupilos al colegio. Sin embargo, los mismos establecimientos pueden solicitar medidas de protección a las Oficinas de Protección de Derechos (OPD) y ante los Tribunales de Familia por no resguardar el derecho a la educación de esos niños y niñas. Asimismo, los estudiantes que no concurran a clases arriesgan repetir el año por inasistencia”.

González Mallea reiteró que “con el avance del proceso de vacunación, implementado por el Minsal, de los funcionarios del sector de educación y de los niños y niñas, junto a la correcta aplicación de los protocolos de higiene, los establecimientos educacionales son lugares seguros, que resguardan la salud de toda la comunidad educativa frente a la pandemia por Covid-19”.

Preparándose para volver

En la Región de Coquimbo, los establecimientos educacionales están preparándose para volver a funcionar con normalidad.

Sandra Castro, directora del Departamento de Educación en la Corporación Gabriel González Videla, indicó que “hemos recibido los lineamientos del MINEDUC sobre el retorno presencial obligatorio a clases en marzo y conversado con el Colegio de Profesores para coordinar que todo se realice de forma correcta. También, los directores y directoras de nuestros colegios y liceos ya han informado a madres, padres y apoderados”.

Castro aseguró que “durante el 2021, los profesionales de diversas áreas del departamento elaboraron un plan para el retorno seguro de los estudiantes, el cual fue enviado a todos los colegios, liceos y también jardines infantiles, con orientaciones y el objetivo claro de proteger y resguardar la salud y bienestar de toda la comunidad educativa. Las principales gestiones realizadas apuntaron a mejorar los protocolos de limpieza y desinfección, organizar la jornada escolar y utilización de espacios, así como también realizar inducciones a docentes y asistentes de la educación de los establecimientos educacionales con todas las medidas necesarias para garantizar un retorno seguro”.

La profesional añadió que “desde marzo de 2022, los estudiantes que se encuentren matriculados en los establecimientos municipales de La Serena deberán cumplir con la asistencia obligatoria a clases, pues un bajo porcentaje de presencialidad podría afectar su avance al siguiente curso. En este sentido, dispondremos como Departamento de Educación de un equipo psicosocial encargado de analizar cada caso y conocer cuáles son sus motivos”.

Desde el Servicio Local de Educación Pública Puerto Cordillera, informaron que “ante la presencialidad dispuesta para el año escolar 2022, el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Puerto Cordillera ha destinado recursos permanentemente en diversos aspectos para asegurar las medidas sanitarias de los estudiantes en las comunas de Coquimbo y Andacollo durante todo el transcurso de la pandemia, así como también ha destinado esfuerzos para subsanar la nivelación pedagógica de los estudiantes durante el tiempo en que se ha mantenido un régimen híbrido”, agregando que “para el próximo año seguiremos con el mismo entusiasmo, aunando esfuerzos por entregar educación pública de calidad e integral de manera presencial a nuestros estudiantes, cumpliendo como hasta ahora los protocolos dictados por el Ministerio de Salud. Nuestro deber es asegurar que los establecimientos sean un espacio de protección, contención y aprendizaje”.