Un nuevo desafío que circula en redes sociales está generando preocupación en equipos médicos. Niños y adolescentes estarían ingiriendo pequeños imanes como parte de un “juego”, sin conocer las consecuencias que esto puede tener.
El Dr. Eduardo Leopold, cirujano pediátrico de Clínica Universidad de los Andes, advierte que se trata de una práctica de alto riesgo. “Cuando un niño se traga más de un imán, estos pueden atraerse dentro del cuerpo, comprimiendo distintas zonas del intestino. Esto puede provocar perforaciones, infecciones graves y la necesidad de una cirugía urgente”, explica.
A diferencia de otros objetos que pueden ser ingeridos accidentalmente, los imanes tienen la capacidad de interactuar entre sí dentro del organismo.
“Si están en distintas partes del intestino, se pueden unir atravesando los tejidos. Esto genera daño progresivo que no siempre se manifiesta de inmediato. En estos casos, la evolución puede ser rápida y compleja”, señala el especialista.
Síntomas que pueden confundirse
Uno de los principales problemas es que las primeras señales no siempre son evidentes. Sin embargo, hay algunas que sí lo son como:
- Dolor abdominal
- Náuseas o vómitos
- Decaimiento
- Fiebre
“Muchas veces estos síntomas se confunden con cuadros gastrointestinales comunes, lo que puede retrasar el diagnóstico. Por eso, ante cualquier sospecha, se debe consultar de inmediato”, enfatiza el Dr. Leopold.
El especialista hace un llamado a padres y cuidadores a estar atentos al contenido que consumen niños y adolescentes en redes sociales.“Es importante tener en consideración que estos desafíos no son inofensivos. Es importante hablar con ellos, explicar los riesgos y evitar que tengan acceso a objetos pequeños como imanes u otros objetos que pueden producir daño”, indica.
El mensaje es claro: no esperar, “Aunque el niño no tenga síntomas evidentes, la ingesta de imanes siempre debe evaluarse de forma urgente. Actuar a tiempo puede evitar complicaciones mayores”, concluye el Dr. Eduardo Leopold.