Cada 30 de junio se conmemora el Día Internacional de los Asteroides, fecha establecida por las Naciones Unidas para recordar el impacto de Tunguska ocurrido en Siberia en 1908, lugar donde un asteroide explotó en la atmósfera, generando un área siniestrada de 2.150 km² de extensión. Con la finalidad de promover y concientizar sobre la importancia de estudiar los cuerpos menores del Sistema Solar y sus potenciales riesgos de impacto para la Tierra, se instauró esta fecha.
En este contexto, investigadoras chilenas han relevado la necesidad de avanzar en una legislación específica que permita proteger los meteoritos encontrados en el país, reconociendo su enorme valor científico, patrimonial y cultural. Actualmente, se encuentra en tramitación el proyecto de ley que regula y protege el levantamiento, manejo, conservación y uso de los meteoritos, ya sea para su uso científico o comercial.
Los meteoritos son fragmentos de material extraterrestre que evidencian diferentes momentos de la formación y evolución de nuestro Sistema Solar, siendo la mayoría más antiguos que nuestro planeta, superando los 4500 millones de años, y otros de cuerpos como Marte, la Luna o asteroides aún en órbita como Vesta, que se encuentra en el Cinturón de Asteroides, entre Marte y Júpiter.
Para el caso de los meteoritos más primitivos, a través de sus minerales y elementos es que podemos entender las condiciones que dieron origen a los planetas. En particular, los meteoritos encontrados en Chile destacan por su excepcional estado de conservación. Gracias a las condiciones de hiperaridez y antigüedad del Desierto de Atacama, presentan una alta conservación, convirtiéndolos en algunos de los meteoritos más prístinos del mundo.
Grace Batalla, geóloga, Dra. en astrofísica y miembro de la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS), explicó que actualmente Chile no cuenta con una legislación específica para proteger estos materiales. «Esto permite que grupos científicos extranjeros o coleccionistas privados extraigan meteoritos y los lleven fuera del país para su estudio o comercialización, muchas veces sin la participación de científicos chilenos. Como resultado, se pierde una valiosa oportunidad de generar conocimiento desde Chile y de conservar parte de un patrimonio científico único para las futuras generaciones», señaló.
En tanto, Camila Caviedes, geóloga meteoricista, doctorante en Astronomía y Ciencias Planetarias del Instituto de Astronomía y Ciencias Planetarias INCT – UDA, destacó que el valor de los meteoritos chilenos está estrechamente ligado a las características únicas del Desierto de Atacama. «Los meteoritos chilenos son únicos, y todo lo único, desde lo patrimonial, se espera que sea resguardado por su valor intrínseco e inestimable», afirmó. Asimismo, añadió que las condiciones de extrema aridez del desierto han permitido la acumulación y preservación de meteoritos durante millones de años, otorgando a Chile un valor excepcional para las ciencias planetarias y el estudio de la evolución del Sistema Solar.
Las investigadoras coinciden en que avanzar en esta legislación podría abrir nuevas oportunidades para el desarrollo científico nacional, fortaleciendo las ciencias planetarias, impulsando nuevas líneas de investigación, favoreciendo colaboraciones internacionales más equitativas y consolidando a Chile como un referente mundial en meteorítica.
“Los meteoritos chilenos son únicos, y todo lo único, desde lo patrimonial, se espera que sea resguardado por su valor intrínseco e inestimable. En el caso de los meteoritos chilenos, adquieren un valor similar, y tal vez superior, al de los meteoritos antárticos, resguardados solo para la ciencia. El valor de los meteoritos chilenos no está únicamente en ser meteoritos, sino también en el desierto de Atacama, único por sí solo, ya que, entre los desiertos calientes, Atacama es singular, y esta singularidad se asocia a su proceso de formación, su antigüedad, su prolongada hiperaridez, su altura, su sequedad y su figura como polo en los límites de la vida”, mencionó Camila Caviedes.
Además, destacan la importancia de que la ciudadanía reconozca a los meteoritos como parte del patrimonio científico nacional. «Solo se cuida lo que se conoce», señaló Caviedes, enfatizando la necesidad de promover una mayor educación y difusión sobre estos objetos. En la misma línea, Batalla sostiene que proteger los meteoritos es una tarea colectiva y que «el primer paso para proteger nuestro patrimonio científico es conocerlo».
Para las especialistas, la protección de los meteoritos constituye una deuda pendiente del país. «Proteger los meteoritos es una urgencia que tenemos como sociedad con nuestros compatriotas, así como con las futuras generaciones», concluyó Camila Caviedes.