El abordaje médico de la obesidad y los trastornos metabólicos ha evolucionado hacia una mirada multidimensional donde la salud mental juega un papel determinante. Si bien la cirugía bariátrica se posiciona como una de las intervenciones más efectivas para la reducción sustancial de peso y la remisión de comorbilidades como la diabetes tipo 2 o la hipertensión, su éxito duradero radica en el acompañamiento psicológico continuo.
El apoyo especializado en psicología bariátrica permite a los pacientes adaptarse a los acelerados cambios anatómicos y fisiológicos, gestionar las conductas asociadas al estrés y construir un estilo de vida saludable libre de culpas o restricciones extremas.
Identificar el vínculo emocional con la alimentación
La relación de una persona con la comida suele estar moldeada por factores socioculturales, dinámicas familiares e historia de vida. En múltiples casos, la ingesta de alimentos funciona como un mecanismo de compensación frente a estados de ansiedad o sobrecarga emocional.
Identificar y trabajar estos patrones antes y después de la intervención resulta prioritario para evitar recaídas en el periodo posoperatorio.
«Representa un desafío tremendamente positivo apoyar a las personas desde la psicología a entender cómo funciona la mente y cómo la historia personal influye en la predisposición al peso. Acompañamos al paciente a conocer y reconocer la ansiedad y cómo esta actúa en el organismo», explica Cristián Salazar, psicólogo clínico y bariátrico de Clínica Colonial.
Derribando mitos: Un posoperatorio amable y sin restricciones extremas
Existe el mito de que el proceso posterior a una cirugía de manga o bypass gástrico debe vivirse con sufrimiento o restricciones punitivas. Frente a esto, la terapia psicológica busca desmitificar el tratamiento, promoviendo una transición gradual basada en el autoconocimiento y la aceptación corporal.
«Es un acompañamiento que permite liberarse de prejuicios asociados al sacrificio. Se trata de una experiencia cercana que ayuda a entender la historia personal con la comida, las repercusiones en la salud y cómo proyectar un futuro con mayor bienestar», complementa Salazar.
Impacto integral: Más allá de la balanza
El impacto de la cirugía bariátrica trasciende los indicadores biométricos de peso e índice de masa corporal (IMC). La recuperación de la movilidad, el fortalecimiento de la autoestima y la ganancia de autonomía operativa repercuten directamente en la salud emocional del paciente.
El seguimiento multidisciplinario continuo se consolida así como el pilar fundamental para asegurar que los beneficios metabólicos y la calidad de vida se mantengan de manera estable a lo largo de los años.