La papaya chilena (Vasconcellea pubescens), fruto insignia de la identidad y del patrimonio agrícola de La Serena, inicia una nueva era de desarrollo productivo. A través de una alianza entre el emprendimiento regional Elquimia e investigadoras de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se concretó el lanzamiento de «Umbral», un sérum de regeneración bioactivada formulado a partir del mucílago de este fruto.
El avance biotecnológico utiliza como materia prima el fermento obtenido del mucílago de la papaya, un subproducto orgánico que tradicionalmente es descartado por la industria agroalimentaria local, impulsando así la economía circular en la Región de Coquimbo.
Biotecnología y economía circular con sello regional
El desarrollo de «Umbral, Sérum de Regeneración Bioactivada» demuestra cómo el conocimiento científico y la investigación aplicada pueden reconvertir los residuos agrícolas en insumos de alto valor agregado para la industria de la cosmética y el cuidado personal (skincare).
Al aprovechar el mucílago descartado, el proyecto reduce el impacto ambiental de los desechos alimentarios y abre un nuevo nicho de mercado para los productores papayeros de la zona.
Municipalidad de La Serena destaca el potencial de los productos locales
La Municipalidad de La Serena valoró el hito por su capacidad de revalorizar un símbolo patrimonial y proyectarlo hacia mercados de innovación y bienestar.
La alcaldesa de La Serena, Daniela Norambuena, resaltó el impacto de la iniciativa para la comuna:
«Es una tremenda noticia que un producto tan nuestro como la papaya siga abriendo caminos y encontrando nuevos espacios. Esta innovación demuestra que nuestros recursos identitarios tienen un enorme potencial cuando se conectan con la investigación, el emprendimiento y la innovación. Como Municipalidad queremos destacar y visibilizar estos logros que ponen el nombre de nuestra comuna y región en nuevos mercados», enfatizó la autoridad edilicia.
Con este proyecto, la capital regional refuerza su posicionamiento como un polo donde la tradición agrícola y la innovación biotecnológica se articulan para crear productos sustentables de estándar internacional.