Las laderas y cerros del recinto de La Pampilla comenzaron a poblarse con las primeras familias que llegan a demarcar sus terrenos para instalar los tradicionales campamentos. Tras la incertidumbre provocada por el histórico temporal que golpeó a la zona costera, la municipalidad confirmó la realización de la fiesta más grande de Chile, que este año tendrá un marcado perfil solidario para ir en ayuda de los damnificados.
El hito da inicio a una tradición arraigada en la identidad coquimbana, donde el recinto se transforma en una verdadera «mini ciudad» habitada por miles de personas durante los días de festejos patrios.
Historias de tradición, amor y memoria en los cerros pampilleros
Para las familias de la comuna puerto, acampar en el recinto es un rito que traspasa generaciones y marca pasajes fundamentales de sus vidas:
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Generaciones de pampilleros: Guillermo Cortés, quien está próximo a cumplir 57 años, relata que con solo tres días de vida su familia ya lo llevaba a acampar. «Detrás del escenario siempre íbamos a acampar en un cerrito, nos veníamos en un camión todos arriba: familia y niños chicos. Ya cumplimos como 40 años viniendo a La Pampilla», comenta.
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Historias de vida: Para Leonel Carrasco, el recinto tiene un significado afectivo especial: «Nos conocimos aquí en La Pampilla el año 2000, ya llevamos 26 años juntos y generalmente siempre venimos estos días a emparejar el terreno o a cuidar el ladito».
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Legado familiar: Carlos Ormeño y su hija María mantienen la costumbre en honor a la matriarca del hogar, fallecida hace dos años. «Ella nos pidió que siguiéramos haciendo todo lo que ella hacía. Así que muy feliz estoy haciéndolo, con pena, pero recordando lo que me pidió», relata Carlos ante un altar memoria instalado en su parcela.
Un evento enfocado en la solidaridad y la reactivación
Tras los severos daños sufridos por la comuna producto de las lluvias, la administración liderada por el alcalde Ali Manouchehri reorientó la fiesta bajo el concepto de «La Pampilla de la Gente», reduciendo los montos de inversión municipal y canalizando apoyos a la reconstrucción.
Enrique Pizarro, vecino y campista del sector, valoró la confirmación de la festividad tras semanas de incertidumbre: «Sin La Pampilla no somos nada, es la que la lleva acá. Ahora la gente está contenta y venimos con toda la familia. El llamado es a que la cuidemos entre todos».
Cierre temporal del recinto por trabajos de montaje
Para garantizar la seguridad de los asistentes y campistas, el municipio informó que el recinto mantendrá un cierre temporal coordinado debido al despliegue de maquinaria pesada y obras de alta envergadura:
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Montaje de infraestructura: Instalación de megaestructuras, escenarios en el sector monumental y pérgola, redes eléctricas y montaje de juegos mecánicos.
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Acceso a campistas: Las familias que acampan pueden ingresar de forma progresiva previo registro en el acceso principal.
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Instalación de comerciantes: Los locatarios del sector comercial podrán iniciar la delimitación de sus puestos en las fechas informadas por la administración municipal tras presentar su documentación y permisos al día.