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Reforzar los hábitos de higiene dental es clave para la salud y el rendimiento de niños y adolescentes

Reforzar los hábitos de higiene dental es clave para la salud y el rendimiento de niños y adolescentes

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Dado el inicio del año escolar, resulta esencial fortalecer los hábitos de higiene dental en niños y adolescentes, ya que durante este periodo éstos pasan gran parte del día fuera del hogar y con menor supervisión directa de sus padres.

Así lo destaca la Dra. María Paz Pinedo, coordinadora dental de Clínica Colonial, al afirmar que «esta etapa representa una oportunidad clave para fomentar la autonomía en el cuidado de la salud bucal, especialmente en prácticas como el cepillado dental después de las colaciones y el almuerzo».

Agrega que desarrollar estos hábitos desde temprana edad no solo ayuda a prevenir enfermedades dentales, sino que también contribuye a mantener una buena salud oral a lo largo de la vida. En este sentido, manifiesta que la alimentación que los estudiantes consumen durante la jornada escolar tiene un impacto directo en su salud dental.

«El consumo frecuente de golosinas, dulces, bebidas azucaradas y carbohidratos refinados aumenta significativamente el riesgo de desarrollar caries, sobre todo cuando no se realiza un cepillado posterior».

Por esta razón, la especialista recomienda que desde el hogar se envíen colaciones saludables como frutas, verduras, lácteos sin azúcar añadida y frutos secos, considerando la edad del niño. Asimismo, señala que es fundamental que los establecimientos educacionales promuevan una cultura alimentaria alineada con hábitos saludables.

Problemas dentales más frecuentes en edad escolar

Entre las afecciones más comunes en niños y adolescentes, la profesional menciona la caries dental y la gingivitis, una inflamación de las encías que puede causar molestias y sangrado.

«Ambas condiciones pueden prevenirse mediante medidas simples, como cepillarse los dientes al menos dos veces al día con pasta fluorada, en la cantidad adecuada para la edad; utilizar seda dental; mantener una alimentación baja en azúcares; y realizar controles preventivos con odontopediatra cada seis meses», explica.

Y enfatiza que la prevención siempre resulta más simple, menos invasiva y menos costosa que los tratamientos odontológicos.

El rol de padres y profesores

Asimismo, señala que la promoción de buenos hábitos de higiene bucal requiere un trabajo conjunto entre la familia y la comunidad educativa.

Entre las recomendaciones para reforzar estas prácticas en la rutina escolar destaca el hecho de promover colaciones saludables, incentivar el cepillado dental después del almuerzo cuando sea posible, enseñar y reforzar la técnica correcta de cepillado, supervisar el cepillado en los niños más pequeños e integrar la educación en salud bucal dentro de las actividades escolares.

«El compromiso de padres y profesores es fundamental para que estos hábitos se transformen en conductas permanentes», asevera.

Impacto en el bienestar y rendimiento académico

La odontóloga de Clínica Colonial advierte que descuidar la salud bucal puede tener consecuencias que van más allá de lo dental.

«Problemas como caries o gingivitis pueden provocar dolor, afectar el sueño y dificultar la concentración en clases, lo que puede repercutir en el rendimiento académico. Además, las molestias dentales pueden generar mayor ausentismo escolar debido a consultas de urgencia o tratamientos. En algunos casos, el dolor al masticar puede llevar a que los niños eviten ciertos alimentos, afectando su nutrición, energía, sistema inmunológico y crecimiento», comenta.

Por otro lado, expresa que la pérdida prematura de piezas dentales puede impactar en la autoestima, la seguridad personal y en la correcta pronunciación de algunas palabras durante etapas clave del desarrollo. En este contexto, promover la educación en salud bucal desde la infancia se convierte en una herramienta fundamental para el bienestar integral de los estudiantes.

Finalmente, recomienda que los estudiantes realicen un control odontológico preventivo cada seis meses, incluso cuando no presenten molestias. Estas revisiones permiten detectar problemas en etapas tempranas y reforzar medidas de prevención.10