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“Yo sé que la gente está enojada con el transporte público, pero…”: Descargos de dirigente de colectivos

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Diversos problemas han afectado a los conductores del transporte menor, como la fuga de choferes producto de la pandemia, el alza de la bencina y el aumento del parque automotriz. Así lo explica el presidente de la Alianza Nacional de Conductores, Marcos Ponce Reyes, quien reconoce que no es un buen momento para el gremio.

El dirigente descartó que los tacos en las principales ciudades, especialmente en la conurbación, sean responsabilidad de la locomoción colectiva menor.

“En un momento en que se nos ha complicado bastante el trabajo por la gran cantidad de vehículos que hay en la calle, por lo que las vueltas que se están dando los colegas se están demorando más de lo normal. Una vuelta que se hacía en 20 minutos la están dando en una hora y el consumo de combustible es mayor y está más caro”.

-Hay quejas de que son muy pocos los colectivos que circulan y muchos pasajeros se las tienen que arreglar por sus propios medios…

Lo que pasa es que este problema parte con el estallido social, después viene la pandemia y las cuarentenas, lo que significó que un 30% de los conductores que estaban trabajando dejaron de hacerlo, primero por el alto pago de las cuotas y también por un tema de salud y temor a los contagios. Finalmente, muchos han dejado el rubro, porque se fueron a trabajar en móviles de aplicación que son ilegales. Además, en la actualidad las cuotas que pagan los conductores a diario (a los dueños de los vehículos) están normalizadas (tuvieron rebaja). Otro factor que ha afectado es que el comercio a las seis y media o siete de la tarde ya está cerrando, se produce una mayor concentración de personas y hay menos vehículos trabajando. Del 100% un 30% dejó de trabajar, porque ya no les convenía”.

-¿Dónde se fueron, cambiaron de rubro?

Muchos se fueron a trabajar a las aplicaciones y otros que se fueron a otro rubro. Algunos se independizaron en actividades personales, ya que retiraron el 10% de las AFP e iniciaron emprendimientos. Algunos se fueron a las mineras. O sea, buscaron cualquier otra alternativa, porque no les era conveniente seguir aquí. Del 70% que quedó trabajando, tenemos que considerar que muchos son propietarios que manejan su vehículo y no trabajan el 100% de las horas. Los conductores que se ven trabajando, tienen que pagar una cuota, tienen que optimizar al máximo los tiempos y en las mañanas, donde se forman tremendos tacos y si los mira, se va a encontrar con poquitos colectivos, porque son más los vehículos particulares que están en la calle. Muchas personas prefieren su vehículo particular para evitar el contagio también. Yo sé que la comunidad está enojada con el transporte público, pero es difícil trabajar”.

¿Cómo los ha afectado el alza del combustible?

“Usted sabe que el combustible está cada día más caro y no sale a cuenta trabajar. Por darle un ejemplo, la gente que viene bajando de La Florida, ese móvil que se demoraba 20 minutos en hora punta, hoy se está demorando una hora. Ya no está gastando un litro de combustible por vuelta, es mucho más”.

¿Tienen un cálculo de cuántos taxis colectivos circulan en La Serena?

“Nosotros estimamos que son 1.700 móviles los que debería haber y hay un 30% menos circulando. De ese 70% que queda, un 20% no trabaja días completos porque son dueños que trabajan sus vehículos en las horas que les conviene más. No cumplen horario continuado, no tienen que hacer plata para pagar vales. El que está ahí día a día son los conductores que tienen que cumplir con las cuotas, que son de entre 17 a 25 mil pesos, deben pagar el combustible. Entonces un conductor debe partir el día pensando en que tiene que hacer entre 40 y 45 mil pesos solo para pagar. Ahora el ministro de Transportes (Juan Carlos Muñoz) habló de una devolución del impuesto específico, pero a quién le va a llegar esa devolución si son los conductores los que pagan el combustible. Los propietarios argumentan el absurdo de que ellos entregan el estanque lleno, pero uno cuando devuelve el vehículo también lo tiene que devolver con el estanque lleno, por lo tanto, es uno el que va pagando el impuesto específico”.

 

-¿Hay control de antecedentes para los que ingresan a las líneas como choferes o es difícil esa fiscalización?

Para trabajar en la locomoción colectiva, el propietario del vehículo tiene que informar al Ministerio de Transportes. En esta región se le entrega una credencial, donde va el nombre, tipo de licencia de conducir, porque no cualquiera puede manejar un colectivo. Pero es difícil controlar para nosotros porque los conductores hacen el trato directamente con el dueño del vehículo. Pero en las líneas se debe pedir el certificado de antecedentes y la hoja de vida del conductor. Hay reclamos de los propietarios que dicen que los conductores dejan botados los vehículos y que no les pagan las cuotas, pero son ellos los que los contratan, ellos deberían chequearlos antes”.

-¿Son ustedes los parientes pobres de la locomoción colectiva?

“Más que pobres, porque no tenemos ningún tipo de vínculo con nadie, este es un trabajo en el que no se tiene contrato, no hay contrato de arriendo, no hay ningún vínculo. Tenemos otro problema, porque cuando los propietarios o la línea fijan sus reglamentos, sus estatutos, que son para sus socios (dueños de vehículos), lo aplican a los conductores que no tienen nada que ver con la línea, porque no son ellos los socios, el único compromiso que existe es con el propietario. Por eso nosotros decimos que si hay alguna dificultad con un conductor, la línea o el representante legal se tiene que dirigir al propietario del vehículo y con él solucionar el problema y no con el conductor. Pero aquí aplican castigos, sanciones. Hace unos días castigaron a un chofer con 20 días sin poder manejar por un problema personal que tuvo con un supuesto usuario. Nosotros a nivel nacional hemos reclamado estas situaciones a la Inspección del Trabajo, pero nos han respondido que no pueden intervenir porque no hay un vínculo laboral, no hay contrato, no hay nada. Vamos al Ministerio de Transportes y nos dicen que tampoco se pueden pronunciar, porque son situaciones internas de la línea, es decir, estamos en tierra de nadie. Esos son los temas que vamos a plantear en una reunión que tendremos con el subsecretario de Transportes”.